Aunque es muy común referirse al ictus como derrame cerebral o viceversa, la realidad es que no son lo mismo. En artículos previos de nuestro blog hemos hablado sobre el ictus, la tipología de ictus que existe (por ejemplo leve o isquémico transitorio ) o las terapias de rehabilitación tras sufrir un ictus, pero en este artículo vamos a hablar de las diferencias existentes entre un ictus y un derrame cerebral.
¿QUÉ ES EL ICTUS?
El ictus es una interrupción repentina del flujo de la sangre en el cerebro que puede producirse por un taponamiento de una arteria o por la rotura de un vaso sanguíneo.
Como hemos explicado en los artículos previamente mencionados, el tiempo de reacción ante un ictus es muy importante para impedir que su impacto altere las funciones de diferentes áreas del cerebro (cognitiva, sensorial, de movilidad o de expresión, entre otras) y se vele por que el grado de discapacidad derivado sea el menor posible.

Existen diferentes tipologías de ictus:
- el ictus isquémico: es cuando la perfusión cerebral se ve alterada por un taponamiento en un vaso sanguíneo, que no permite la irrigación necesaria de dicho órgano y por tanto su funcionamiento.
- el ictus transitorio: es una tipología de ictus que dura menos de 24 horas. Es lo mismo que un ictus y debe de tratarse como tal, pero la diferencia es que el transitorio tiene un impacto brusco y repentino en una duración menor. Te contamos más sobre él en nuestro artículo ¿Qué es un ictus leve o isquémico transitorio?
- el ictus hemorrágico: sobre este vamos a centrarnos con mayor detenimiento porque es el sinónimo de lo que conocemos como derrame cerebral.
¿QUÉ ES EL DERRAME CEREBRAL?
El ictus hemorrágico, una tipología de ictus, es conocido coloquialmente como derrame cerebral que, según la Fundación Ictus de España, se origina por la rotura de una arteria o como consecuencia de una malformación en el cerebro que provoca una hemorragia en el órgano.
Existen dos tipos de ictus hemorrágico según la localización del cerebro en el que se ha registrado el accidente:
- ictus hemorrágico cerebral que se registra en las partes más profundas del cerebro.
- hemorragia subaracnoidal que implica que el sangrado se haya registrado en la parte más superficial del cerebro.
Existen diferentes factores que contribuyen al padecimiento de un derrame cerebral en las personas mayores, entre ellos:
- El sedentarismo.
- Practica de una alimentación poco saludable.
- El consumo excesivo de alcohol y tabaco.
- La hipertensión arterial.
- La diabetes.
- El colesterol alto.
- Inflamación crónica de las arterias.
Asimismo, en el origen de un derrame cerebral también intervienen los traumatismos craneoencefálicos y procesos neurodegenerativos.

En cada uno de nuestros Centros de día en Madrid ponemos en marcha talleres o actividades que tienen el objetivo de focalizarse en la rehabilitación de un ictus. En nuestro plan personalizado para cada usuario, contemplamos:
- La estimulación cognitiva.
- La rehabilitación de la marcha.
- La Estimulación Sensorial.
- La puesta en marcha de actividades propias de la vida diaria de la persona mayor.
- Actividades lúdicas como salidas grupales, talleres con animales, botánica o arteterapia, entre otras.
Conocer la sintomatología de un ictus es tan importante como actuar a tiempo sobre las secuelas derivadas del mismo. Si quieres saber más sobre nuestro plan de actividades y ejercicios específicos para minimizar el impacto del ictus o derrame cerebral en la persona mayor, ¡ven a conocernos! Te estaremos esperando.
Fuentes Consultadas:
https://www.fundacioictus.com/es/sobre-el-ictus/el-ictus/que-es-el-ictus