¿Qué secuelas puede provocar un ictus?

En España el ictus es la principal causa de muerte en mujeres y la tercena en hombres. Como explicamos en nuestro último artículo “¿Qué es un ictus leve o isquémico?”, esta enfermedad se origina por la muerte de las células cerebrales como consecuencia de la obstaculización de las paredes arteriales que transportan la sangre a nuestro cerebro.

El cerebro humano consta de dos hemisferios (el derecho y el izquierdo) encargados de distintas funciones y, por lo tanto, las consecuencias derivadas de un ataque isquémico dependerán de la zona cerebral que se haya visto afectada.

Consecuencias del ictus en el hemisferio izquierdo y derecho

El hemisferio izquierdo es el responsable de la habilidad numérica, el lenguaje escrito y hablado, el control motriz del lado derecho del cuerpo y el razonamiento basado en la lógica.  Por tanto, en caso de que el ictus surja en este lado, se verían afectadas las capacidades del habla y el lenguaje, el cálculo matemático y algunas partes del movimiento del lado derecho.

Por su parte, el hemisferio derecho se encarga de la percepción espacial, la sensibilidad artística, la perspicacia, el sentido musical, la imaginación y el control motriz del lado izquierdo del cuerpo. Por ello, las secuelas diagnosticadas en este hemisferio afectarán a las alteraciones de tipo emocional.

En la superficie cerebral (por encima, a lo largo y ancho) se extienden los lóbulos cerebrales. Existen cuatro lóbulos con unas funciones muy concretas: el frontal, el parietal (situado tras el frontal), el occipital (encargado de nuestra visión) y el temporal (ubicado cerca de nuestras orejas y en la sien).

Cheque STIMA

Tras un infarto cerebral, los lóbulos cerebrales muestran un indicio de las capacidades que pueden verse perjudicadas. Dependiendo del lóbulo dañado, serán unas u otras las competencias sobre las que trabajar para tratar de reestablecer su funcionamiento. Sin embargo, es conveniente indicar que en muchos casos los daños llegan a ser irreparables.

  1. Los daños en el lóbulo frontal tienen como resultado alteraciones en el comportamiento, las emociones o la capacidad intelectual, memoria y/o movimiento.
  2. Si el ictus afecta al lóbulo parietal se registrarán lesiones relacionadas con el pensamiento abstracto, el lenguaje o la lectura y las sensaciones.
  3. Si se ve afectado nuestro lóbulo occipital se verán perjudicadas nuestras capacidades visuales.
  4. El lenguaje, la audición y la visión pueden verse afectados si el ictus afecta al lóbulo temporal.

Existen diferentes terapias de rehabilitación para reducir el impacto de un ictus en las personas mayores como por ejemplo la fisioterapia neurológica, la estimulación cognitiva o la estimulación sensorial, entre otros.

Si quieres conocer más acerca de las diferentes actividades que pueden desarrollarse con personas de la tercera edad que han sufrido un ictus te invitamos a conocer las terapias de rehabilitación de ictus nuestros centros de día STIMA.

Sobre el autor

El equipo de especialistas de los centros STIMA está compuesto por neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y fisioterapeutas, médicos y enfermeros.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR:

Deja tu respuesta