Un mareo en las personas mayores puede ser el origen de caídas, desorientación o pérdida de autonomía, yendo más allá de un malestar puntual. Por ello, es conveniente tener en cuenta que los mareos no son algo leve o algo baladí, sino que es fundamental saber los factores que pueden provocar a su padecimiento para prevenirlos.
Te explicamos cinco motivos frecuentes por los que una persona mayor puede sufrir mareos, y cómo en STIMA trabajamos para prevenirlos y tratarlos.
Problemas circulatorios
Algunos mareos tienen vínculo con enfermedades o patologías ligadas con el corazón como las arritmias, la insuficiencia cardíaca o los microinfartos cerebrales. Ante usuarios de nuestros Centros de Día en Madrid sobre los cuales se tiene conocimiento del padecimiento de enfermedades vinculadas con el corazón es especialmente importante diseñar un plan personalizado en el que se contemple:
- una valoración regular de la salud de la persona mayor alineada con el médico de familia y los especialistas.
- asistencia a talleres y actividades con foco en la estimulación cognitiva, física y funcional.
- planificación de ejercicios controlados y ligeros diseñados por diferentes profesionales en los Centros de Día: fisioterapeutas y /o terapeutas ocupacionales.
- Seguimiento por parte de nuestro equipo médico y de enfermería sobre su estado de salud con controles mensuales de sus constantes vitales: peso y talla, frecuencia cardíaca, tensión arterial, y saturación de oxígeno.
Alteraciones del oído interno
Una de las causas más habituales de mareo es el vértigo, provocado por desequilibrios en el oído interno, siendo el más común el vértigo que aparece al cambiar de postura (girar la cabeza, agacharse o levantarse bruscamente) y suele durar pocos segundos o minutos.
En nuestros Centros de Día trabajamos este tipo de alteración desde diferentes áreas, por ejemplo: la fisioterapia con ejercicios de equilibrio o la psicomotricidad y la estimulación del equilibrio para evitar caídas.
Bajada de la presión arterial
La bajada repentina de presión puede causar mareos, desmayos o impide que el cerebro reciba suficiente sangre durante unos segundos. Entre los posibles factores están: la deshidratación, los diuréticos, los problemas cardíacos o la dificultad del retorno venoso en las piernas.
Es recomendable que la persona mayor cuide su hidratación, realice ejercicio durante mínimo 30 minutos al día para favorecer a la movilidad y a la circulación, y asista a sesiones de fisioterapia para trabajar el equilibrio, la postura y la marcha y la salud cardiovascular además de tener un buen un control de su tensión arterial

Efectos secundarios de medicamentos
Los fármacos para la presión arterial, ansiolíticos o antidepresivos pueden tener entre sus efectos secundarios el padecimiento de mareos. En este sentido, en STIMA ofrecemos entre nuestros servicios el de médico de familia que tiene en cuenta el expediente médico de la persona mayor y revisa de forma periódica la medicación junto a los familiares para garantizar la seguridad y el bienestar de cada usuario. Ademas el enfermero vigila diariamente cualquier síntoma relacionado que pueda aparecer.
Deshidratación, hipoglucemia o anemia
Asimismo, entre los factores que influyen en el padecimiento mareos en personas mayores no podemos obviar: la deshidratación (especialmente en épocas de mucho calor), la bajada de sangre en azúcar o la anemia.
Al margen del origen en el padecimiento de mareos es fundamental tener presente que no son una molestia puntual ni que hay que tomar a la ligera; un aspecto que tenemos muy presente en nuestros Centros de Día y, por ello, apostamos por ofrecer una atención integral y centrada en la persona que prevenga del sufrimiento de mareos en nuestros usuarios o reduzca su impacto en la calidad de vida.
Si quieres conocer más acerca de nuestros pilares de actuación y sobre las medidas para hacer frente a los mareos en personas mayores, ¡contáctanos!
Fuentes Consultadas:
https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/docs/200202-02.pdf