Las piernas hinchadas son un problema común entre las personas mayores que puede tener su origen en diferentes factores asociados con el estilo de vida o con el envejecimiento.
Entre los factores que influyen en su padecimiento están: una mala circulación sanguínea, retención de líquidos, sedentarismo, una mala alimentación, el sobrepeso, el consumo de determinados medicamentos con este tipo de efectos secundarios o por enfermedades renales, hepáticas e incluso cardiacas.
La hinchazón suele localizarse en la región femoral (muslos), gemelos (pantorrillas), tobillos o pies, que puede reflejarse con diferentes síntomas como el picor en la zona afectada, calambres, enrojecimientos, varices, sensación de pesadez, agotamiento, mareos o dificultad para caminar, pudiendo todo ello limitar a las personas mayores en el desarrollo de actividades o tareas cotidianas de su día a día.
La detección precoz de dichos signos y síntomas es fundamental para prevenir el avance de los mismos así como detectar posibles alteraciones que otras zonas del organismo que deban requerir diagnosis. La persona mayor debe acudir a su médico de cabecera, con la finalidad de diagnosticar el problema en cuestión y determinar la vía más efectiva para resolver o paliar dicha afección, mediante tratamientos farmacológicos y no farmacológicos.

Para evitar las piernas hinchadas en las personas mayores es importante que se sigan las siguientes recomendaciones:
- Realizar ejercicio físico diariamente para favorecer la circulación sanguínea y una correcta postura corporal. En nuestros Centros de Día desarrollamos diferentes actividades y ejercicios que tienen dicho objetivo, como por ejemplo: la psicomotricidad, talleres de marcha, así como ejercicios que fomentan la movilidad articular y el fortalecimiento muscular.
- Evitar el sedentarismo pasando mucho tiempo sentado o en la misma postura.
- Incorporar una alimentación saludable y variada:
- Evitar alimentos ricos en sal o ultraprocesados.
- Evitar alimentos grasos como los embutidos o los quesos.
- Evitar la ingesta de alcohol.
- Apostar por pescados azules y con Omega 3, alimentos ricos en potasio (huevo, lentejas, garbanzos, boquerón, salmón, caballa, plátanos, papaya o kiwi) y diuréticos (espárragos, alcachofas, berenjena, pepino, arándanos, piña, uvas,etc.).
- Mantenerse hidratados consumiendo diariamente entre un litro y medio o dos de agua.
- Incorporar nuevas costumbres como por ejemplo: evitar el cruzamiento de piernas, durante la ducha evitar el calor y utilizar agua fría en las piernas para favorecer a la circulación, al dormir incorporar un cojín debajo de las piernas para mantenerlas más elevadas o masajear las zonas más propensas a la hinchazón al levantarse y acostarse.
- Evitar el uso de ropa que no se ajuste de manera uniforme al cuerpo y ejerza demasiada presión sobre un mismo punto, ya que pudiera afectar negativamente a la circulación, como pudieran ser los calcetines con goma superior estrecha y el calzado inadecuado.
En conclusión, las piernas hinchadas en las personas mayores pueden ser el resultado de múltiples factores y es crucial abordar este signo con seriedad, ya que la hinchazón puede indicar problemas de salud subyacentes que requieren atención médica, afectando al desarrollo de su vida con normalidad y al estado de ánimo de las personas mayores.
En este sentido es fundamental que las personas mayores y sus cuidadores estén atentos a los cambios en la salud y busquen asesoramiento consultando a los profesionales de nuestros Centros de Día en la Comunidad de Madrid para trabajar sobre una solución.