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Rizartrosis: Causas, síntomas y tratamiento

La rizartrosis es una tipología de artrosis común en personas mayores que se produce en la base del pulgar y que tiene su origen en el progresivo desgaste de la articulación entre el trapecio y el primer metacarpiano.

Existen diferentes motivos implicados en el padecimiento de la rizartrosis, entre ellos:

  • El envejecimiento favorece a que los tejidos de las articulaciones se desgasten y pierdan su capacidad para mantenerse fuertes.
  • El género: según la Sociedad Española de Reumatología (SER), dos de cada tres españoles  padece rizartrosis. Sin embargo, es una patología donde las mujeres son más propensas a sufrirla a partir de los 50 años como consecuencia de la menopausia y el impacto que tiene en la estructura ósea por la osteoporosis.
  • El desarrollo de actividades en el día a día que implican o han implicado movimientos de pinza o de fuerza  repetitivos en el pulgar, normal en profesiones manuales (dentistas, carpinteros, escritores, músicos, etc.) o propio de tareas del hogar.
  • Enfermedades como la obesidad o un estilo de vida poco saludable (sedentarismo) favorecen  un desgaste muscular o  una falta de estructura muscular consistente que puede provocar el padecimiento de rizartrosis.

Las personas mayores que sufren de rizartrosis presentan síntomas evidentes, por ejemplo:

  • Inflamación e hinchazón en la base del pulgar.
  • Rigidez y dificultad para mover el pulgar con agilidad.
  • Pérdida de fuerza que dificulta la posibilidad de coger objetos.
  • Dolor en la base del pulgar que se ve potenciado a la hora de realizar actividades comunes como abrir un bote, escribir o al usar herramientas.
  • Deformidad en la base del pulgar con la aparición una subluxación del primer metacarpiano.

El padecimiento de la artrosis en el pulgar, si no se trata a tiempo, puede suponer un impacto negativo en la calidad de vida de la persona mayor llegando a un punto en el que esta no pudiera desarrollar tareas cotidianas de su día a día como abrir un bote, abrocharse los botones, vestirse, hacer la colada, escribir, etc.

En relación a ello es conveniente indicar que la persona mayor puede someterse a un tratamiento quirúrgico y no quirúrgico para mejorar la fuerza y movilidad del pulgar. En nuestros Centros de Día estamos especializados en el diseño y desarrollo de terapias y actividades que tienen el objetivo de mejorar la movilidad del pulgar de la persona mayor con profesionales especializados en ello como fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales.

De entre las actividades y talleres que son recomendados para personas mayores con rizartrosis, destacamos:

  • Los ejercicios de estimulación física para mejorar la salud de las articulaciones y la potenciación muscular.
  • La terapia ocupacional que pone foco en enseñar a la persona mayor cómo mejorar su postura o la realización de ciertas actividades cotidianas para minimizar el impacto sobre el pulgar.
  • La fisioterapia tiene un impacto muy positivo en la vida de la persona mayor y, en concreto, en el área del pulgar afectada con sesiones que ayudan a aliviar la tensión muscular y articular.

Asimismo, además de las actividades o ejercicios enfocados en fortalecer la base del pulgar, la persona mayor puede hacer uso de férulas u órtesis que ayudan a inmovilizar la articulación para reducir la inflamación y el dolor en la zona. 

La rizartrosis es una afección común en personas mayores que puede afectar a la funcionalidad de la mano si no se trata adecuadamente y a tiempo. Para ello, un diagnóstico precoz y un enfoque terapéutico personalizado son claves para aliviar los síntomas, mantener la movilidad y mejorar la calidad de vida de los usuarios.

Fuentes Consultadas:

https://www.comunidad.madrid/hospital/ramonycajal/file/5557/download?token=thQHLwgv

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Imagen de Gloria Ocaña

Gloria Ocaña

Graduada en Terapia Ocupacional por la Universidad de Granada y Máster en Neurorehabilitación del adulto, por la Facultad Padre Ossó, de la Universidad de Oviedo. Una experiencia de más de 6 años en el sector sociosanitario, trabajando en residencias de la tercera edad, centros de día y daño cerebral. En la actualidad es Coordinadora del departamento de Terapia Ocupacional del grupo STIMA.

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