Las fracturas en las personas mayores tienen su origen en la fragilidad de los huesos como consecuencia de la osteoporosis o enfermedades en torno a ella, por caídas o traumatismos.
La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) establece que en España la prevalencia de la osteoporosis se sitúa en el 17%, afectando al 35% de las mujeres mayores de 50 años y al 52% de las mayores de 70. Asimismo, indica que “una de cada tres mujeres y uno de cada cinco varones mayores de 50 años va a sufrir una fractura por fragilidad a lo largo de su vida”.
La tasa de impacto es cada vez mayor a medida que se avanza en el envejecimiento. Las fracturas más comunes en personas mayores se producen en la columna vertebral, la cadera, la muñeca y el brazo.
De entre los factores de riesgo, además de la edad y el sexo según lo mencionado previamente, están la falta de ejercicio físico, la alimentación carente de nutrientes, vitamina D y calcio, el bajo peso corporal, el consumo de alcohol y tabaco, la menopausia o algunos medicamentos, entre otros.
Sin embargo, a pesar de dichos factores, es conveniente indicar que las fracturas óseas pueden prevenirse con un plan de acción bien estipulado por los profesionales de los Centros de Día o establecido de manera individual bajo la supervisión de un familiar o cuidador.
En dicho plan de acción, en términos generales, se trabaja sobre dos objetivos principales: incorporar como hábito la practica de ejercicio físico y mejorar la alimentación y nutrición.
Cómo mejorar la hidratación en personas mayores:
La estrategia que pueden seguir los Centros de Día para fomentar la hidratación entre sus usuarios se compone de las siguientes vías de actuación:
- Valorar la opción de agua con gas en algunos casos.
- Ofrecer agua y agua con sabor, infusiones y bebidas calientes, jugos y zumos naturales, sopas y caldos que aportan agua o batidos de frutas.
- Recomendar una dieta que incluya alimentos ricos en agua dentro de la dieta (frutas, sopas, etc.)

Ejercicios para prevenir el padecimiento de fracturas óseas
Los beneficios principales de practicar ejercicio físico diariamente son: mejora o mantenimiento de la masa muscular, el equilibrio, la coordinación y la movilidad, entre otros. Para ello, se recomienda la práctica de ejercicio físico, como por ejemplo:
- Ejercicios de potenciación muscular tanto de miembros superiores como de miembros inferiores a través del uso de mancuernas, pesos o lastres.
- Ejercicios de fuerza como sentarse y levantarse de una silla, levantar las piernas mientras se está sentado o apoyado sobre el respaldo de una silla, uso de bandas elásticas o pesas ligeras.
- Ejercicios de equilibrio como caminar en línea recta, mantenerse sobre un solo pie con el apoyo de algún elemento externo.
- Ejercicios aeróbicos como caminar, subir escaleras o nadar porque ayudan a mantener la densidad ósea, favorecen a la potenciación muscular que protege a los huesos, ayudan a proteger las articulaciones, entre otros beneficios.
- Ejercicios enfocados en trabajar la flexibilidad como los estiramientos de brazos, piernas, cuello, espalda.
En el marco de las terapias de estimulación física que desarrollamos en nuestros Centros de Día para evitar las fracturas óseas, ponemos a disposición de las personas mayores usuarias hasta cinco terapias diferentes.
Alimentación para prevenir el padecimiento de fracturas óseas
Lo fundamental es incorporar como hábito de vida la práctica de una alimentación variada y equilibrada donde no figure el consumo excesivo de alcohol y tabaco. Debe de ser una alimentación sustentada en:
- alimentos ricos en proteínas encontrando una amplia variedad de productos, como: el pescado, el pollo, el pavo, las legumbres o los huevos.
- una buena hidratación mediante la ingesta de agua, sopas o cremas. Es muy normal detectar en las personas mayores un índice elevado de deshidratación.
- el consumo de alimentos ricos en calcio y vitamina D como los lácteos (leche, yogures y quesos), los pescados azules como las sardinas o el salmón, las verduras verdes como el brócoli o las espinacas y frutos secos como las almendras.
Fuentes Consultadas:
https://www.ser.es/wp-content/uploads/2018/03/Recomendaciones_OP_DEF.pdf
https://www.semg.es/images/stories/recursos/2015/documentos/osteoporosis_guia.pdf
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/fragility-fractures