La rótula es uno de los huesos que forman parte de la rodilla y su función principal es facilitar los movimientos de flexión y extensión de la rodilla. Además, protege a la articulación contra los golpes, de ahí que pueda romperse con facilidad.
Las fracturas de rótula se producen generalmente por una caída o un golpe directo fruto, por ejemplo, de un accidente de tráfico. Y se pueden producir en diferentes zonas del hueso: en la zona superior, central o en la zona inferior.
Existen diferentes tipos de fractura de rótula, entre ellas, por ejemplo:
- Fractura estable: los huesos generalmente permanecen en su lugar y están alineados. Su recuperación generalmente es rápida.
- Fractura desplazada: el hueso se rompe y se desplaza, lo que provoca que los extremos rotos se separen y no sea fácil alinearlos. Para volverlos a juntar la persona mayor tendría que pasar por una cirugía.
- Fractura abierta: el tejido se ha roto y el hueso queda expuesto, lo que puede derivar en una infección y que la curación de la fractura se prolongue en el tiempo.

SÍNTOMAS DE UNA FRACTURA DE RÓTULA EN PERSONAS MAYORES
- Dolor e hinchazón.
- Moratones.
- Incapacidad de flexionar o extender la rodilla.
- Dificultad o incapacidad de caminar.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO EN UNA FRACTURA DE RÓTULA
Durante el diagnóstico el especialista tendrá en cuenta la sintomatología y el historial médico de la persona mayor, y realizará un examen de la rodilla tanto externo (presencia de hematomas o inflamación) como interno a través de una radiografía.
Confirmado el diagnóstico de una fractura de rótula, el especialista determinará el tratamiento. Los tratamientos más frecuentes en estos casos son:
- Tratamiento no quirúrgico: cuando las piezas del hueso roto no se han desplazado y para mantener la rodilla estable y recta se usarán moldes o férulas.
- Tratamiento quirúrgico: cuando es necesario reparar la rótula como consecuencia del desplazamiento de los trozos del hueso del lugar en el que se ha producido la lesión y estos no pueden curarse.
Al margen del tipo de tratamiento recomendado por el especialista, la persona mayor debería de seguir con unas sesiones de rehabilitación para que pueda recuperar su actividad diaria, autonomía y calidad de vida.
En dicha rehabilitación jugará un papel fundamental la fisioterapia aplicada en la zona fracturada a través de diferentes ejercicios que tengan el objetivo de mejorar el movimiento de la rodilla, reducir la inflamación, fortalecer los músculos de la pierna, reducir la rigidez, entre otros.
De entre los ejercicios que la persona mayor puede realizar, tanto en nuestros Centros de Día como en su domicilio, se recomiendan:
- ejercicios para doblar y estirar la rodilla fracturada.
- flexionar y extender el tobillo.
- ejercicios para fortalecer los cuádriceps.
- ejercicios de pies moviéndose hacia adelante y hacia atrás.
- ejercicios de pie y realización de sentadillas.
En la rehabilitación de fractura de rótula para personas mayores existen más ejercicios según sus necesidades y objetivos establecidos para la recuperación. Si quieres saber qué ejercicios ponemos en práctica en nuestros Centros de Día, ¡contáctanos! Estaremos encantados de informarte y asesorarte.