Como hemos mencionado en artículos previos, aunque el Alzheimer es un tipo de demencia que representa el 70% de las demencias de nuestro país, se desconocen muchos aspectos de ella (siendo el principal: su origen).
En un contexto más amplio, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se espera que para 2050 el índice de diagnosticos de demencia se duplique y represente la tercera causa de mortalidad en Europa y la séptima a nivel mundial.
Ante este escenario, organismos mundiales como la OMS, el G-8 o también europeos, como Alzheimer Europe, han puesto en marcha diferentes iniciativas y movilizaciones para adquirir una postura más firme en pro de una mayor investigación en torno a la enfermedad.
En línea con esta apuesta, en los últimos años se han registrado importantes avances científicos en la investigación del Alzheimer que han permitido, no solo conocer un poco más acerca de la enfermedad, sino construir un camino de esperanza con el que poder actuar con más tiempo ante el diagnóstico o reducir su impacto en la vida de la persona mayor.
Avances más relevantes en el Alzheimer:
Detección temprana con análisis de sangre
Según un estudio realizado por Barcelona Beta Brain Research Center (BBRC), centro de investigación de la Fundación Pasqual Maragall y del Instituto del Hospital del Mar, en colaboración con la Universidad de Gotemburgo y la Universidad de Lund, han descubierto que, a través de una analítica de sangre con presencia del biomarcador phospho-tau217, se puede saber si una persona tiene riesgo de ser diagnosticada con Alzheimer. Este análisis sería una prueba complementaria a la neurológica.
Desarrollo de nuevos fármacos en el tratamiento del Alzheimer
Como Lecanemab y Donanemab que han demostrado una mayor efectividad contra la beta-amiloide evitando su acumulación en el cerebro en forma de placas. En el caso de fármaco Lecanemab se ha observado que ralentiza el deterioro cognitivo en las fases iniciales de la enfermedad en un 27% y, por su parte, el Donanemab reduce la formación de placas de beta-amiloide en el cerebro.
Con respecto a su prescripción en Europa, hasta el momento Lecanemab ha sido aprobado por la Comisión Europea pendiente de saber si se incluirá en los sistemas de salud pública de cada país miembro de la UE. Y, por su parte, el fármaco Donanemab está siendo revisado y está pendiente de aprobación en el marco europeo.

Terapias dirigidas a la proteína Tau
Estudios recientes se han centrado también en la proteína “tau”, clave en la enfermedad del Alzheimer por su implicación en la interrupción celular y asociación con el deterioro cognitivo.
Uno de estos estudios ha estado liderado por el Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica y el Instituto de Investigación de Demencia del Reino Unido en la Universidad de Cambridge, y sostienen que al emplear la proteína TRIM21, se eliminarían los ovillos de tau (destruyendo solo las proteínas dañinas) y, además de prevenir la formación de ovillos, eliminaría los ya existentes.
La IA para mejorar la detección precoz del Alzheimer
La Inteligencia Artificial es una potente herramienta que también está teniendo un gran impacto en el universo sanitario y, en relación al Alzheimer, no iba a ser menos. En el análisis de este campo, existen diferentes líneas de investigación que están analizando cómo la IA puede ayudar en la enfermedad del Alzheimer. Hasta el momento, las posibles aplicaciones estarían vinculadas con:
- El diagnóstico precoz en usuarios que manifiestan alguna dolencia vinculada con la memoria.
- Predicción del deterioro cognitivo leve a Alzheimer.
- Evaluación del tratamiento y terapias prescritas a las personas mayores con Alzheimer y posibles cambios estructurales.
Una de las líneas de investigación enmarcadas en este campo es la desarrollada por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) que aplicaron la IA de aprendizaje automático en análisis de diferentes imágenes utilizadas en el diagnóstico de enfermedades neurológicas.
En definitiva, los avances científicos están permitiendo conocer más sobre el Alzheimer en todas las fases de la enfermedad, incluso cuando no se ha manifestado. Herramientas de detección precoz como los análisis de sangre o el uso de inteligencia artificial, hasta terapias concretas centradas en las proteínas beta-amiloide y tau, están abriendo un camino para tratar la enfermedad con mayor eficacia.
Los progresos recientes suponen una base sólida con la que mejorar la calidad de vida y bienestar de las personas mayores con Alzheimer, una línea de actuación por la que también trabajamos en nuestros Centros de Día teniendo siempre presente cualquier avance en torno a la enfermedad que debamos de tener en cuenta en nuestros planes.
Fuentes Consultadas:
https://www.fundacioace.com/es/sala-de-prensa/manifiesto-helsinki-alzheimer-europa.html