El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta en España a aproximadamente 150.000 personas según la Sociedad Española de Neurología (SEN). Un trastorno cuyo factor de riesgo principal es el envejecimiento y llega a afectar a hasta un 2% de las personas mayores de 65 años.
Sin embargo, la causa precisa de su desarrollo sigue sin conocerse y los expertos creen que se debe a un conjunto de diferentes factores: edad, sexo, predisposición genética, padecimiento de enfermedades como la diabetes o la hipertensión, entre otros.
Aunque se desconoce la causa exacta de su aparición, sí que hay síntomas característicos del Parkinson de los que la persona mayor o su círculo cercano tienen que estar pendientes: temblores, rigidez muscular, deterioro de capacidades cognitivas o pérdida de expresividad, entre otros. En nuestro artículo ¿Cuáles son los diferentes tipos de Parkinson? te hablamos de los principales síntomas y su implicación en la vida del mayor.
La persona mayor con Parkinson afrontará cinco fases o etapas características de la misma en las que el impacto de la enfermedad se hará más evidente a medida que esta avance y con la que tendrá que convivir al no haber, a día de hoy, cura para ella.
Sin embargo, es importante mencionar que la esperanza de vida y calidad de la misma en las personas con Parkinson no tiene que ser inferior a la de una persona que no padece la enfermedad. El impacto de la enfermedad en la vida del mayor puede minimizarse si se sigue con el tratamiento prescrito por el especialista.

Dicho tratamiento se puede componer de un tratamiento farmacológico y de un tratamiento terapéutico. En relación a este último punto, en nuestros Centros de Día desarrollamos diferentes terapias individuales o grupales para personas mayores con Parkinson sujetas a un plan personalizado diseñado por nuestros profesionales en el que se tiene en cuenta el expediente médico, objetivos y necesidades a trabajar.
Las personas mayores usuarias de los Centros de Día STIMA podrán asistir a terapias como: psicomotricidad, reeducación de la marcha, terapia de función ejecutiva, gimnasia o actividades lúdicas como arteterapia o técnicas de relajación.
En el marco del tratamiento no farmacológico prescrito, la persona mayor puede poner en práctica diferentes ejercicios que favorezcan a su autonomía y bienestar, entre ellos: ejercicios aeróbicos, ejercicios de control postural y equilibrio, ejercicios de coordinación o ejercicios de fuerza, entre otros.
Hay muchos ejercicios recomendados para personas mayores con Parkinson en función de la fase de la enfermedad en la que se encuentre, te contamos más sobre ellos en nuestro artículo 5 Ejercicios para el Parkinson.
Si padeces de Parkinson o tienes un familiar diagnosticado con esta enfermedad y tienes dudas sobre las terapias recomendadas, puedes contactar sin compromiso con nuestros Centros de Día en la Comunidad de Madrid y nuestros profesionales te informarán de cada una de nuestras terapias y del protocolo de actuación.